La Página de DriverOp

¿Por qué hablar de ateísmo?.

Introducción.

A lo largo del tiempo que he llevado este sitio web (que algunas personas insisten en llamar "blog" pero no lo es) cada tanto aparece algún lector preguntándome cosas como "¿Por qué si para ti Dios no existe hablas tanto de él?" o "Si Dios no existe ¿para qué hablar sobre Dios?".

Me parece que es hora de que de una explicación sobre ello porque aunque hasta hace un tiempo pensaba que la cuestión era bastante evidente, ahora pienso que es poco clara. Vale la pena responder esas preguntas.

La idea de Dios es poderosa.

Yo creo que Dios no existe, es más, lo afirmo, Dios no existe. ¿Por qué me molesto en montar una página para decirlo?, porque la idea de Dios (no Dios, ya que éste no existe), es una idea muy poderosa. Ha dirigido los destinos de gran parte de la humanidad durante muchos siglos y lo sigue haciendo ahora. Millones de personas alrededor del mundo y a lo largo de la historia humana han hecho cosas o dejado de hacer cosas gracias, en parte, a una idea que me parece falsa.

Esa idea me afecta directamente mucho más que la idea de, por ejemplo, la existencia de las hadas. En formas a veces muy sutiles que alguien creyente no se da cuenta, pero yo que no creo que esa idea encierre una verdad sino todo lo contrario sí me doy cuenta. Y no estoy hablando de terroristas islámicos que se matan matando a otras personas basándose en la idea de que un Dios que no existe los recompensará en un paraíso que tampoco existe, eso ya es mucho decir.

Las razones.

Estoy hablando de no poder sentarme a la mesa con mi familia y hablar de ciertos temas por temor a crear un mal momento para todos.

Hablo de no poder decir lo que pienso frente a algunas personas en ciertos lugares por que no es "políticamente correcto".

Hablo de no poder ir a trabajar ciertos días porque la mayoría cree que ese día es especial porque así lo ha dictado un Dios que no existe.

Hablo de un Estado, mi Estado, el que elegí democráticamente, me meta la mano en el bolsillo para sacarme dinero y dárselo a una institución que desparrama una idea que yo pienso es falsa e inútil, sin preguntarme mi opinión al respecto.

Hablo de ese mismo Estado cuya ley fundamental, la Constitución, donde están nada menos que expresados mis derechos y garantías, basa su autoridad en Dios diciendo que éste es "fuente de toda razón y justicia". Por las barbas de Gandalf!, Dios no existe, no puede ser fuente de nada!.

Hablo de esa institución, a la cual va mi dinero, con la que no estoy de acuerdo porque pienso que se basan en una idea falsa, influya en la formulación de las leyes que luego tengo que cumplir sopena de cometer delito.

Esa institución por supuesto es la Iglesia Católica, claro.

La creencia en las hadas no hace nada de eso, la creencia en la existencia de Papá Noél no hace nada de eso, la creencia en la existencia de Pie Grande no hace nada de eso. Ninguna otra idea falsa hace tantas cosas que me afecte como la idea de que Dios existe.

Por todo lo anterior (y muchas más que me ahorro) vale la pena montar una web y exponer las razones por las cuales Dios no existe, ¿tú qué harías?.

La alternativa y la persona espiritual.

La alternativa a esa idea también está en mi página, es una lástima que no la hayas leído o si la leíste no te parezca de mucho peso. Es el humanismo.

Yo también soy una persona espiritual. El problema es que la gran mayoría de las personas entienden "espiritual" en el sentido que ha sido secuestrado por las religiones. Lo lamento, ser espiritual no es ser religioso aunque a veces lo primero está incluido en lo segundo (es decir, la espiritualidad a veces es parte de la religión). También suelen confundir espiritualidad con trascendencia. Lo lamento también, no me interesa ponerme a pensar qué será de mi en una supuesta, indemostrada y altamente improbable "otra vida". Mis problemas los tengo aquí y ahora y quiero resolverlos en el aquí y en el ahora. Mi espiritualidad está en ver cómo una fórmula matemática explica muy bien un fenómeno que estoy observando. Mi "comunión con el universo" es ver de primera mano la majestuosidad de una noche estrellada, o un cometa, como el cometa McNaught el cual fue el primero que vi en mi vida. Ese esplendor de la naturaleza es el que eleva mi espíritu y me hace saber cómo encajo yo en el universo. No necesito creer que hay hadas en el jardín para apreciar la belleza de sus flores.

También siento mi espíritu enaltecerse cuando escucho una buena canción, leo una buena poesía, admiro un magnífico cuadro o veo una gran película.

¿Qué tengo que ver yo con el universo?. Que soy parte de él. Y agradecido estoy de poder vivir y apreciarlo tal cual es. Bello pero hostil, grande pero comprensible.

Cometa McNaught

Otras personas también han hablado de este tema:

Ateos que hablan sobre Dios - Chichipio.

On Defending Atheism - Theodore M. Drange (en inglés)

Por Diego Romero,