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Humanismo.

Adaptado del manifiesto humanista.

Diez puntos del humanismo:

Primero: El humanismo considera que todo lo sobrenatural es mito, y que la Naturaleza es la totalidad de lo que hay, un sistema en permanente cambio que existe de forma totalmente independiente a cualquier mente o consciencia.

Segundo: El humanismo obtiene de la ciencia, que el ser humano es el resutado de un proceso evolutivo en la naturaleza de la que forma parte, que la mente está unida de forma inseparable al funcionamiento del cerebro, y que la unidad inseparable de cuerpo y personalidad no puede sobrevivir como consciencia después de la muerte.

Tercero: El humanismo pone su fe en la humanidad, cree que posee el potencial de resolver sus propios problemas, usando la razón, el método científico, el coraje y la imaginación.

Cuarto: El humanismo se opone al determinismo, fatalismo o predestinación para afirmar que aunque el hombre está condicionado por su pasado y por ciertos criterios objetivos, es libre dentro de ellos para crear su propio destino.

Quinto: El humanismo apoya una ética que basa los valores humanos en experiencias y relaciones en este mundo, y que busca como su más alto ideal la felicidad, la libertad y el progreso de la humanidad en este mundo, progreso tanto económico, como cultural, como ético, sin separar para ello entre razas, religiones o naciones.

Sexto: El humanismo cree que el hombre consigue una buena vida combinando con armonía las satisfacciones personales, el autodesarrollo, y el trabajo por la comunidad.

Siete: El humanismo cree en el mayor avance posible de las artes y en la percepción de la belleza, incluyendo la percepción del esplendor y encanto de la naturaleza, de forma que la experiencia estética sea una realidad para todos.

Ocho: El humanismo cree en un programa a largo plazo para la humanidad que incluye la democracia, la paz y un alto nivel de vida, basado en un orden económico floreciente.

Nueve: El humanismo cree en el uso de la razón y el método científico en el orden social, y por tanto de procedimientos democráticos, gobiernos parlamentarios, libertad de expresión y libertades civiles, en todos los aspectos de la vida política, económica y cultural.

Diez: El humanismo, siguiendo el método científico, cree en un interminable proceso de cuestionamiento de las convicciones y principios, incluyendo las suyas propias. El humanismo no es un nuevo dogma, sino una filosofía en desarrollo siempre abierta a tests experimentales, nuevos hechos, y un mejor razonamiento.

Notas:

Las religiones teístas tradicionales durante milenios han puesto el énfasis en la divinidad, en la promesa de un mundo futuro fuera de nuestro mundo, en la guía de seres no humanos de dudosa existencia con supuestos superpoderes; nosotros los ateos humanistas, ponemos énfasis en la humanidad, en la Naturaleza en la que vivimos, en lo que nos consta que existe y es racionalmente innegable, en el aquí, en el ahora y en el futuro que nos espera en este mundo.

El ser humano cuando ha depositado sus esperanzas en seres divinos, "dioses", libros de supuesta inspiración sagrada, "revelaciones místicas" ha llevado a este a la ignorancia, el atraso, el fundamentalismo y obscurantismo. Nosotros, los Humanistas ateos creemos que esos "caminos a la verdad" han sido no solo inútiles sino contraproducentes para la humanidad, antes bien, creemos que toda supuesta verdad debe pasar por el filtro de la razón y del método científico. Creemos que la verdad es en tanto sea útil para cumplir un propósito.

Encontramos insuficiente evidencia como para creer en la existencia de lo sobrenatural, y este es a su vez carente de sentido y utilidad para el cumplimiento de la tan ansiada felicidad humana.

La promesa de una supuesta salvación eterna o castigo eterno son ilusorias y dañinas. Distraen al ser humano en la prosecusión de la felicidad y de la justicia social. También consideramos inaceptable el dualismo cuerpo-alma, ya que no existe evidencia científica alguna de tal dualidad, antes bien pensamos que el ser humano es uno en sí mismo y que eso que llaman alma no es más que la simple función del cerebro humano: pensar, tal como caminar es función de nuestras piernas, o respirar es función de la caja toráxica; esta función, la de pensar, resulta en una de las funciones más asombrosas que el proceso evolutivo nos ha conferido a nuestra especie y por la cual nos permite tomar en nuestras manos nuestro propio destino y no desperdiciarlo en ilusiones de paraísos extra mundo o utopías reencarnacionistas.

Afirmamos que los valores morales derivan puramente de la experiencia humana, que son autónomos y en función de la situación en que deberían aplicarse, sin necesidad de estar refrendada por una "teología" o "ideología" particular. La ética proviene del interés y la necesidad humana. Debemos por tanto luchar por una buena vida en el aquí y en el ahora, a pesar de las a veces devastadoras fuerzas que se oponen a ello.

La razón y la inteligencia son las dos herramientas que el ser humano posee, no hay sustituto para ellas, ni la fe ni el sufrimiento pueden reemplazalas, el uso del método científico es el que ha traído genuino avance a la especie humana y es por ello que nosotros alentamos a que sea usado en todos los ámbitos de la vida. Pero la razón debe ser templada con la humildad ya que ningún grupo, ni siquiera nosotros, somos poseedores de la verdad absoluta y no estamos excentos de error. Por tanto rechazamos todo dogmatismo que trate de arrogarse de tal cosa. Como así también aceptamos que no hay garantía de que todas las preguntas tendrán una respuesta ni todos los problemas que enfrentemos tendrán una solución. Y debido a esto, la inteligencia infundida con sentido de caridad y simpatía hacia nuestros congéneres consideramos es el mejor método que la humanidad tiene para tratar de resolver sus problemas.

La dignidad y valor de cada persona nos es central en nuestra filosofía. Defendemos las libertades individuales. Alentamos la creatividad, los talentos innatos y los deseos de cada persona. Rechazamos por tanto toda religión, ideología o código de conducta que denigre a las personas, restringa su accionar, suprima derechos, o deshumanice la personalidad. Creemos que debe maximizarse la autonomía personal en consonancia con la responsabilidad social que a cada uno de nosotros nos cabe por ser animales gregarios y por tanto parte de una comunidad mayor que trasciende al individuo.

En el tema de sexualidad creemos que la intolerancia alentada por religiones ortodoxas y puritanas reprimen excesivamente la conducta sexual, siendo esto antinatural para el ser humano. El control de la natalidad, el aborto y la conducta sexual deben ser reguladas pero nunca suprimidos o reprimidos. Mientras que no aprobamos cualquier conducta sexual que cause daño, explote o denigre a las personas, creemos que no debemos interferir en conductas que están consentidas entre adultos responsables e informados de las consecuencias de esas conductas. Para ello pensamos que la educación sexual debe ser estimulada en los adolescentes, para así formar adultos responsables, que sepan identificarse en sus inclinaciones y resulten satisfechas de ellas mientras que al reconocer distintas formas de expresión sexual se consolide la tolerancia hacia ellas.

La libertad de expresión, democrácia política, libertad religiosa, libertar de asociación, expresiones artísticas y culturales así como investigaciones científicas deben ser protegidas. Además se deben incluir la libertad a una muerte digna (eutanasia) y al suicidio. Mientras que rechazamos de plano toda forma de totalitarismo, invasión a la privacidad, o cualquier otra forma que coarte las libertades antes mencionadas. Adherimos por tanto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, no solo por su contenido sino porque ella misma es uno de los logros más importantes del movimiento Humanista mundial.

Referencia:

"La filosofía del Humanismo" de Corliss Lamont.

Iluminado

Por Diego Romero,