La Página de DriverOp

Absurda disquisición filosófica.

Por Santiago Lerena.

Originalmente publicado en "Escépticos Colombia", mensaje 6793.

Cuando éramos niños, volaba la cometa[1]. No teníamos la menor idea de que fuerzas vitales le impulsaban hacia el cielo, o solíamos tejer las mas absurdas conjeturas sobre ello; en mi caso particular, estaba seguro que poseían un alma -aunque tampoco entendía muy bien que era esto- que los impulsaba. Tampoco comprendíamos demasiado aquel rito del hilo y la carrera; el hilo servía para tenerle prisionero, pero sabíamos que podía volar sin él, y correr era divertido así que, bueno, lo hacíamos, pero esto no tenía demasiada importancia porque el cometa volaba y esto era lo maravilloso.

Después vinieron las explicaciones sobre el viento, la presión, las corrientes de aire caliente, las formas, las técnicas de construcción y, en fin, todo lo que atañe al oficio de remontar una cometa. Yo perdí la ilusión del alma de la cometa, pero gracias a la nueva ciencia adquirida, un día llegué a sostener una cometa a trescientos metros bajo una tormenta escandalosa, lo que en aquel momento me hizo sentir que yo tenía un alma.

Para algunos la perdida de la magia de las cosas resultó intolerable y no volvieron a elevar una y se amargaban con nosotros, o directamente insistían con el ineficaz método instintivo y la tesis del alma; ante la innegable evidencia del clima, como máximo, trasladaban el enigma a la existencia de una supuesta alma del viento. Para otros, el misterio ya estaba resuelto y ahora “elevaban una cometa en el viento mediante un hilo merced a una carrera”; se la pasaban mas en el garaje construyendo nuevos modelos que en el parque, y la verdad es que bien pronto lo abandonaron todo para dedicarse a la cohetería. Pero la cometa volaba de todos modos, y yo me sentía fantástico.

  Es como si hacernos mas racionales y eficaces matara la magia pero engrandeciera nuestro ser, trasladando lo anímico desde el objeto hacia nosotros; me resulta mas fácil percibirlo que explicarlo. Y por supuesto, no puede ser probado científicamente; ¿Es pseudociencia, charlatanería? No; son cuestiones referidas a la ontología y deben ser resueltas desde un metalenguaje y no desde la ciencia. Pero es innegable que cuando sabemos como y porque, nuestra cometa vuela mejor que cuando estamos engañados; ¡que simpática paradoja ser mejores magos cuanto mas trucos conocemos! ¿Será, entonces, que “lo esencial es invisible a los ojos” o todo lo contrario? ¿No serán esenciales los ojos?

  Hace unos años, sostuve largas e interminables discusiones con un conocido por el asunto de los viajes astrales. Aquello era inaceptable para mi, no tanto porque intuitivamente no me convenciera el fenómeno en sí, sino porque todas las explicaciones paranormalistas indefectiblemente vienen acompañadas de implicancias; siempre en algún punto aparecen gurues, maestros e iniciados, y con ellos, las jerarquías, los premios o los castigos, la obediencia o el desacato, el abandono social y la incultura, el dinero; aparecen los ritos, una moral, una doctrina, las limitaciones, los deberes, los dogmas y las prohibiciones, los disparates y los excesos, la negación, lo estrecho. Pesa tanto esa cometa... es imposible levantarla del suelo sin desgarrarse algo.

No lograba convencerlo. El era un técnico excelente, sui generis, y tenía un arsenal de conocimientos abrumador incluso para un científico; me mareaba, me hundía la cabeza en un balde lleno de cuántica para golpearme con electromagnetismos en cuando la sacaba, me pateaba el culo en todas las frecuencias con todo tipo de formas de onda para aplastarme con fotones cuando caía al piso, y entre risotadas crueles calcinaba mis restos subatómicos con el rayo cósmico de sus fórmulas y ecuaciones espacio-temporales; no podía defenderme con mis pequeños puñitos de protofilósofo.

Ante mi falta de argumentos tuve que aceptar la existencia del fenómeno, pero me resistía a creer que tuviese causal extraconciente, fuera de la mente; todo parecía indicar que esta aceptación era el primer paso hacia el abismo de lo paranatural, donde el hombre pierde todo control real, toda noción de haberlo tenido y toda esperanza de tenerlo, y me negaba tozudamente a las –muy convincentes- explicaciones paranormales.

Hete aquí que un día el hombre llegó pálido y alicaído, se dejó caer en una silla y me extendió una fotocopia; meneaba la cabeza con tristeza.

-Un gil movió mal unos cables y una mina tuvo un viaje astral. –dijo en tono irritado- Girus angular derecho... ¡astral el orto!

Me exalté tanto que desee creer en dios para arrodillarme y dar gracias; como esto no era posible, me entregue a la humana pasión de patear al caído y canibalizarlo. ¡Es tan deliciosa la carne de místico!

Ni por un millón de dólares (bueno, no exageremos) vuelvo a iniciar una discusión astral; sigo sosteniendo contra viento y marea que mediante la ciencia se logra capturar el alma de la cometa, y así el logro ontológico es mayor que el que brindan las explicaciones místicas o pseudocientíficas. Y me aferro a que la sola exposición de las investigaciones bastará para convencerlo:

La ruptura del paradigma astral místico:

http://archives.cnn.com/2002/TECH/science/09/19/coolsc.outofbody/

http://www.nature.com/nsu/020916/020916-8.html

Imprescindible lectura de Maraschi y acceso al documento original:

http://www.asalup.org/modules.php?
op=modload&name=Sections&file=index&req=viewarticle&artid=72&page=1

Página con fotos de las áreas cerebrales intervinientes:

http://neardeath.home.comcast.net/nde/001_pages/31.html

Otros sitios de interés:

http://www.multiciencia.unicamp.br/r01_3_e.htm

http://www.nature.com/news/2002/020916/full/020916-8.html

http://neardeath.home.comcast.net/nde/001_pages/87.html

http://www.oberf.org/blanke_92602_OBE.htm

http://skepdic.com/obe.html

http://wintersteel.homestead.com/Stories_of_OOBE.html

Pagina con 30 links a sitios, artículos y experiencias de OBE y NDE con la mas diversas opiniones:

http://www.erowid.org/spirit/obe/obe.shtml

Artículos de revistas:

Doctor trigger woman´s out-of-body experience” – Ananova, Sept 18, 2002

Electrodes trigger out-of-body experience” y “Stimulating own-body perceptions” - Nature, 2002

Hit the O-Spot for Out-of-Body” – Time, Sep 25, 2002

Science shows how out-of-body feelings occur” - Electronic Telegraph, Sep 28, 2002

Daemon-Haunted Brain” - Scientific American, Feb 11, 2003

La página de Lommel (hipótesis en la que no coincido, ¡cuanta nobleza!) en castellano con muchos de links:

http://www.nderf.org/Spanish/lancet_vanlommel.htm

Hay quichicientasmil páginas con especulaciones ridículas y hasta de venta de cursos (como si un alma fuese algo objetivo y le cupiesen reglas, leyes y manual de instrucciones), que no quiero citar aquí; en principio porque el despropósito es facilísimo de hallar y ya lo debe haber encontrado, y además, por que sinceramente prefiero que lea estas, que hacen volar también.

Nota del Autor 1: en Argentina a las cometas las llamamos “barriletes”.

Por Santiago Lerena,