La Página de DriverOp

Una mirada a algunos autores romanos seculares.

Soy constantemente bombardeado por los cristianos (y a veces no-cristianos) con citas y referencias de autores seculares romanos con respecto a la historicidad de Jesús.

Introducción.

Mi opinión personal es que Jesús es un mito creado a partir de los centenares de mitos paganos que eran creidos en ese entonces. Escribo este artículo para ofrecer una visión alternativa acerca de la confiabilidad, o debo mas bién la falta de confiabilidad, de estas fuentes históricas como evidencia histórica de Jesús. Apreciaría cualquier comentario sobre este material por parte de esta comunidad.

Entiendo que la mayoría de las referencias tempranas a Jesús de los autores seculares romanos son referencias solo a lo que les dijeron los cristianos sobre Jesús, pero algunos de éstas me son desconcertantes, así que comencé una investigación por mi cuenta en base a artículos de libros, revistas, otros foros e Internet, estas son mis conclusiones.

Las únicas referencias a Cristo antes de los primeros evangelios del nuevo testamento que fueron publicadas es Flavio Josefo, que es tan claramente un fraude piadoso del cuarto siglo que la mayoría de los eruditos cristianos no lo utilizan como evidencia de nada, excepto para demostrar que la iglesia temprana mintió para sostener la veracidad de los Evangelios. Sorprende mucho que mucha gente sigue usando esta referencia como evidencia de la existencia de un Jesús histórico. Todas las demás referencias vinieron después que los Evangelios entraron en circulación y esto no demuestra nada.

Consideraciones.

G. A. Wells es el escritor más prolífico acerca de la controversia sobre Flavio Josefo y su conclusión es que la cita de Flavio Josefo es una falsificación. Básicamente, el argumento basado en Flavio Josefo es un acto de desesperación, y si alguien me dijera que cree que la cita de Flavio Josefo es autentica, sospecharía inmediatamente que cualquier otra cosa que dijera a menos que sea algo aceptado ya como la verdad histórica. Es decir nunca confiaría en la información que viene solamente de una fuente que utilice la cita de Flavio Josefo.

Si se puede encontrar cualquier referencia a Jesús que sean:

1.- Independiente de la Biblia, es decir del Nuevo Testamento Canonico, y también los apócrifos.

2.- Fue escrito antes que los Evangelios del Nuevo Testamento entraran en circulación.

3.- Demostrable genuino.

Estoy seguro que varios de nosotros quisieramos saber de ellas. Sabemos solamente lo que los eruditos bíblicos toman seriamente. Algunos mezclan las cosas (es decir, citando fuentes con fecha posterior a la puesta en circulación de los Evangelios), o se las inventan a medida que avanzan en sus demostraciones, siendo esto una práctica común entre los apologistas cristianos.

Pero la mayoría de los eruditos bíblicos tienen un sentido de honestidad, y no utilizan argumentos que no tienen por lo menos cierto sentido o credibilidad. Solamente los chapuseros evangélicos tienden a utilizar estos argumentos desfasados y falaces, y hacen esto porque saben que quién lee sus libros (personas sin educación formal, cristianos ingenuos) son legos en la materia y sin juicio crítico como para saber la diferencia. Están buscando proselitos y no establecer una verdad histórica; quieren vender sus libros, y no contribuir al debate sobre la existencia objetiva de Jesús desde el punto de vista histórico.

Más importante, aún si establecieran la existencia de un Jesús histórico, ellos todavía les resta trabajo por hacer pues tienen que demostrar que los Evangelios son históricamente exactos respecto a ese Jesús histórico; es decir, ese Jesús era el Hijo del Dios, nacido de una Virgen, muerto por nuestros pecados, se levantó de los muertos, y vendrá otra vez para juzgar al justo y al pecador. Solo porque Jesús existió no significa que él haya sido quien ellos dicen que fue.

Uno de los mejores libros que sigue esta línea es "Deconstructing Jesús" de Robert M. Price, que demuestra que no había consenso en cuanto a quién era Jesús hasta que los Concilios comenzaron a reunirse en el tercer siglo para decidir precisamente eso. Después de esto, cualquiera que enseñara un "Jesús diferente" era condenado a muerte y sus libros quemados en la hoguera. Hay quienes creen que debido a esto los famosos Rollos del Mar Muerto fueron puestos en una cueva para escapar a la persecusión de la "ortodoxia" cristiana de ese momento y evitar que estos los quemaran. Por supuesto, esto no ha podido ser demostrado. Por lo tanto, para hablar de Jesús primero se tiene que establecer el Jesús de qué secta o denominación cristiana temprana estamos hablando.

Casi todo lo que se sabe sobre la vida de Jesús, también llamado Jesús Cristo, después de que se establece el cristianismo, está contenido en los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento, especialente estos: Marcos, Mateo, y Lucas, los "sinópticos". Estos relatos fueron escritos de 60 a 100 o más años después del supuesto nacimiento de Cristo por hombres de diversos caracteres. Difieren en algunos detalles pero coinciden en todo lo esencial. Jesús mismo no dejó nada escrito de su propia mano. Aparte de la mera mención de dos historiadores romanos, en los trabajos escritos dentro del siglo después de su muerte, los historiadores seculares contemporaneos a Jesús no dijeron nada sobre este hombre que ha tenido una influencia tan profunda en la vida y en el mundo.

Para clarificar este punto en profundidad miraremos rápidamente las fechas de nacimiento de estos autores seculares y veamos si habrían podido ser testigos presenciales de los acontecimientos de la vida de Jesús. Si no, entonces todo lo que se puede decir acerca de las llamadas evidencias es que son rumores y no prueban nada excepto que estos autores estaban repitiendo lo que oían de otros. Una historia que se basa en registros orales para su transmisión es muy suceptible a modificaciones y "realces" de todo tipo, como se puede comprobar con numerosos ejemplos de la vida diaria.

Los autores.

La lista siguiente contiene los nombres, seguidos por las fechas de su nacimiento y muerte de los historiadores y de los escritores seculares de la antigüedad que refieren a Cristo o al cristianismo (prestese antención al hueco que hay entre la muerte de Jesús y el nacimiento de estos historiadores, las fechas mostradas son en Era Común). Para este ensayo voy a asumir que la muerte de Jesús ocurrió en el 30 E.C. (esto no significa que creo que Jesús existió)

Tácito, el historiador romano; "Anales"; escrito en el 109 E.C. 79 años después de la muerte de Jesús.

Suetonio: ( 69 - alrededor del 140 E.C.) Todo lo que escribió son rumores. Nació 39 años después de la muerte de Jesús.

Plinio el Joven: (61/62 - 113 E.C.) nació 30 años después de la muerte de Jesús.

Epicteto: (55 – 135 E.C.) nació 25 años después de la muerte de Jesús.

Luciano: (120 - 180 E.C.) nació 90 años después de la muerte de Jesús.

Aristides; "El Justo" (530 - 468 A.E.C.) Cómo podría escribir algo sobre Jesús o el cristianismo, si murió 468 años antes del nacimiento de Jesús. La enciclopedia católica nombra otro escritor con ese nombre que nació en 123 - 127 E.C., pero otra vez cualquier cosa que haya escrito serían solamente rumores porque habría nacido 93 años después de la muerte de Jesús.

Galeno: (129 - 200 E.C.) nacido 99 años después de la muerte de Jesús.

Lampridius: No pude encontrar información concensuada con respecto al nacimiento y muerte de este autor pero encontré referencias a él.

Sin embargo, una serie de historias acerca del imperio romano a partir del 157 a 285, se han atribuido a los siguientes seis autores: Delius Sparti, Julio Capitol, Ælius Lampridius, Vulcatius Gallicanus, Trebellius Pollio, y Flavius Vopiscus.

En la página web http://en.wikipedia.org/wiki/Historia_Augusta se indica que "Aelius Spartianus", "Iulius Capitolinus", "Vulcacius Gallicanus", "Aelius Lampridius", "Trebellius Pollio", y "Flavius Vopiscus" - son todos ficticios, y que el trabajo fue compuesto por un solo autor en el siglo IV; entre la evidencia era que la vida de Septimius Severus fue copiada de Victor Aurelius, y que la vida de Marcus Aurelius utiliza el material de Eutropius. Estudios recientes también demuestran mucha consistencia de estilo, y la mayoría de los eruditos ahora aceptan la teoría de un solo autor de identidad desconocida. El análisis estilístico asistido por computadora, sin embargo, arroja resultados ambiguos; algunos elementos estilisticos son absolutamente uniformes a través del trabajo, mientras que otros varían de una manera que sugieren escritores múltiple (¿añadidos posteriores?).

Lo cierto que este autor (o autores) escribió sobre un emperador nacido después del 157 E.C., por lo tanto debe de haber nacido por lo menos un siglo después de la muerte de Jesús, cualquier cosa que haya escrito sobre el sujeto podrían ser solo rumores.

Dio Cassius: (155 – 235 E.C.) Nacido 125 después de la muerte de Jesús.

Hinnerius (¿Ireneo?): imposible encontrar fecha de nacimiento.

Libanius: (314- 393 E.C.) nacido 284 años después de la muerte de Jesús.

Ammianus Marcellinus: (330 - 395 E.C.) nacido 300 años después de la muerte de Jesús.

Eunapius: (347/8 – 415 E.C.) nacido 310 años después de la muerte de Jesús.

Zosimus: fue proclamado Papa en el 417, definitivamente no estaba vivo cuando la muerte de Jesús.

Otros han escrito libros enteros en contra del cristianismo, incluyendo a:

Luciano: (120 - 180 E.C.) nacido 90 años después de la muerte de Jesús.

Celso: también conocido como LUCIUS CAECILIUS FIRMIANUS LACTANTIUS (o CAECILIUS o CAELIUS). Vivió entre el 240 y el 320 E.C. asi que nació 210 años después de la muerte de Jesús.

Porfirio: (233 - 305 E.C.) nacido 203 años después de la muerte de Jesús.

Hierocles: (284 - 305 E.C.) nacido 254 años después de la muerte de Jesús.

Juliano El Apostata: (332 - 363 E.C.) nacido 302 años después de la muerte de Jesús.

Muchos otros, incluyendo escritores judíos, también han escrito sobre Jesús Cristo; se incluyen:

Poncio Pilatos: el procurator de Judea que condenó a Cristo a la muerte, escribió de esas actividades extraordinarias a Tiberio Cesar en un relato al parecer bien conocido, que ha sido referido por varios personajes históricos. Un apologista cristiano, algunos años más tarde, escribiendo a otro Cesar, le animó a que comprobara en sus propios archivos, y encontrara el informe de Poncio Pilatos que mostraban que estas cosas eran verdad. En este informe largo, después de describir los milagros de Cristo, Pilatos dice: (tomado de http://www.newadvent.org/cathen/01601a.htm#III2).

Poncio Pilatos, informe a Tiberio Cesar:

Poncio Pilatos a Tiberio Cesar, el Emperador, saludos.

Sobre Jesús Cristo, aquel caso que había dispuesto para a usted en mi última, por la voluntad de la gente un castigo ejemplar se ha inflingido, yo mismo estando en un modo poco dispuesto y algo asustado. Un hombre, por Hércules, tan piadoso y estricto, como ninguna edad ha tenido ni tendrá siempre. Pero grandes eran los esfuerzos de la gente misma, y la unanimidad de todos los escribanos y principales hombres y ancianos, de crucificar a este embajador de la verdad, a pesar de sus propios profetas, y después de nuestros consejos, advertiendoles contra ella.

Y señales sobrenaturales aparecieron mientras que él colgaba, y, en la opinión de filósofos, amenazas de destrucción al mundo entero. Sus discipulos están prosperando, en su trabajo y la regulación de sus vidas bajo sus amos; sea, en su nombre más benefactor. Yo no había estado asustado del levantamiento de sedición entre la gente, que estaba justo a punto de explotar, quizás este hombre aún habría estado vivo entre nosotros; aunque, urgido más por la fidelidad a su Dignidad que inducido por mis propias deseos, según mi fuerza no me opuse que la sangre inocente, libre de todos los cargos traídos en contra, pero injustamente, con la malignidad de hombres, debe ser vendido y sufrir, con todo, mientras que para las Escrituras significa, su propia destrucción.

Adiós,

Marzo 28.

Nota: Ésta no es una genuina carta de Poncio Pilatos; más bien es un ejemplo de literatura apocrifa sobre Pilatos. Para más información, ver http://www.knight.org/advent/cathen/01601a.htm.

En los actos apócrifos de Pedro y de Pablo (se creen fueron escritos entre 150 - 200 E.C. y fueron excluidos del Canon del Nuevo Testamento) allí se incorpora una carta que pretende haber sido enviada por Poncio Pilatos al Emperador Claudio Tiberio. Allí brevemente se relata el crimen de los judíos en perseguir al santo prometido para ellos por su dios; enumera sus milagros, e indica que los judíos acusaban a Jesús de ser un mago. Pilatos que también cree en esto, le entrega a Jesus a ellos. Después de la resurrección, los soldados que el gobernador había puesto en la tumba, fueron sobornados por los líderes judíos para que no dijeran nada del asunto, aún así los soldado cuentan los hechos. La carta concluye con una advertencia contra lo mentiroso que son los judíos. Este relato es claramente apócrifo ya que tienen una resemblanza a las referencias de ciertos autores ecleciásticos como los Actos y la Gesta de Pilatos. Tertuliano (Apologia, xxi) después de dar un bosquejo de los milagros y de la pasión de Cristo, agrega: "todas estas cosas Pilatos... anunció a Tiberio Cesar." Una comparación entre esto y el pseudo-informe de Pilatos revela una dependencia literaria entre ellos, aunque los críticos difieren en cuanto a la prescedencia de estos documentos. En los capítulos 35, 38, y 48 de "Apologia" de Justino, el padre apela confiadamente como prueba de los milagros y de la pasión de Jesús a los "actos" o registro de Poncio Pilatos que existen en los archivos imperiales. Mientras que es posible que Justino pudo haber oído hablar de tal informe, e incluso probable que el procurador transmitió un cierto informe de los acontecimientos en Jerusalén a Roma, es por otra parte admisible que la aserción de Justino se basó en nada más que hipótesis. Ésta es la opinión de la mayoría de los expertos. Durante las persecuciones bajo Maximin en el siglo IV, Actos de Pilatos anti-cristianos fueron compuestos en Siria, tal como nos indica Eusebio; es probable que la carta de Pilato fue fabricada como compensación a esto.

Esto me hace preguntar por qué este documento fué omitido del canon del Nuevo Testamento, especialmente cuando contiene un informe de Pilatos admitiendo que él mismo había crucificado a Jesús. Además ¿por qué este documento sigue permaneciendo en la obscuridad teniendo tan importante testimonio de la vida y la muerte de Jesús?.

Otro escritor secular, Thallus, en el 52 E.C., escribe sobre la falta de luz solar desde el mediodía hasta las tres, y dice que esto se debe a un eclipse. ¡Sin embargo sabemos que crucificaron a Cristo en el tiempo de la Pascua, cuando había Luna llena, no puede haber un eclipse de Sol cuando es tiempo de Luna llena! A pesar de esto el escritor siente que debe dar una explicación racional sobre el suceso.

Desafortunadamente, sus escrituras se encuentran unicamente citadas en otras. Julio Africano, un cristiano que escribió al rededor del 221 E.C. menciona la cita de Thallus de un eclipse del Sol. Ésto es sospechoso, debido a la práctica común de falsificación entre los escritores cristianos de ese monento. Por ejemplo, la falsificación de Flavio Josefo.

Conclusiones.

Ahora repasemos esta información. Del lado cristiano, la importancia creciente del Argumento Cristológico para la existencia de Dios en las modernas enseñanzas evangélicas ha traído preguntas acerca de la historicidad de Jesús de Nazareth que urge responder. El criterio usual de los historiadores sobre la autenticidad, documentación, y cosas por el estilo, tienden a ser quitados del discurso histórico ordinario, para tomar una renovada importancia en teología critológica. Sin embargo, la opinión de la mayoría de los eruditos históricos, incluyendo judíos religiosos, es que Jesús era un personage histórico real, sin embargo Jesús no pudo haber vivido en el momento en que los Evangelios del Nuevo Testamento indican. En todo caso, si él realmente vivió es secundario, los relatos contados sobre él en el Nuevo Testamento son casi con seguridad ficticios, y están totalmente sin apoyo por cualquier otro texto histórico a partir de ese período.

En el lado opuesto de la pregunta, el más prolífico de esos eruditos bíblicos que niegan la existencia histórica de Jesús es profesor alemán, George Albert Wells, quién propone que Jesús fuera originalmente un mito, otro ejemplo es Earl Doherty, que sugiere que la idea de Pablo acerca de Jesús fué derivada de su lectura de la biblia hebrea. En esta visión, Pablo nunca se encontró u oyó de una persona real llamada Jesús de Nazareth (o de Belén), mas bién creía en un Jesús que murió en algun plano etéreo al principio del tiempo, o en algún momento remoto de la historia. El personaje de Jesús de Nazareth fue compuesto algún tiempo después de Pablo, reuniendo profesías y pseudoprofesías del Antiguo Testamento, y adornos que la gente le fué agregando posteriormente. En esta visión, la interpretación del significado de Jesús, también fue recogida por mitos mesianicos, apocalípticos y de resurrectionistas que eran comunes durante la última edad helenística.

Los racionalistas dicen que la historia entera de Jesús se apoya en el rumor. Los cristianos creen en ella porque gente que piensan son convincentes (por ejemplo la Iglesia Católica) también la cree y dicen que es verdad (historias que realmente les fue pasada por tradición más que por hechos fácticos). Los cuentos no prueban nada en sí. Hay millones de cuentos en el mundo que se han transmitido por tradición, con similaridad de autoridad y rumores. La historia entera del Jesús se apoya en el rumor. Hay bastantes "pedazos de la verdadera cruz" para construir un modelo a escala completa de las caravelas de Colón; la evidencia ha sido falsificada sistemáticamente por siglos.

Otros afirman que los aspectos de la vida de Jesús según lo relatado en el Nuevo Testamento se derivaron de religiones mistéricas populares en el imperio romano en ese período. Estas religiones adoraban figuras de salvadores tales como Isis, Horus, Osiris, Dionysus y Mithras, y el gnosticismo cristiano que prosperó en los 2do y 3er siglo abiertamente combinó imágenes e historias cristianas con las creencias y las prácticas de las religiones misterias prevalecientes en el Mediterraneo. Los autores de este punto de vista fechan generalmente los Evangelios mucho más tarde que la corriente principal de eruditos y afirman que existe corrupción textual en los pasajes que apoyan la existencia de Jesús en Pablo y Flavio Josefo como interpolado.

No hay así testimonio histórico independiente de Jesús de fuentes no cristianas. ¿Cómo podemos interpretar esto? Demuestra que Jesús nunca provocó ningún impacto apreciable durante su vida, ni entre los romanos, ni entre los judíos. Su banda de seguidores debe haber sido bastante insignificante para que no sean nombrados por los escritores judíos contemporáneos tales como Philo, Justus y Flavio Josefo. Su impacto entre los romanos es todavía incluso menor tanto para Tácito como para Suetonio, pues no tienen ninguna fuente histórica independiente de Jesús, y confiaron en la opinión popular para informarse sobre su fundador. De esto podemos concluir que durante su vida y por algunos años después de su muerte Jesús seguía siendo un profeta galileo obscuro.

Lectura complementaria:

¿Una Falsificación de Eusebio?: http://groups.msn.com/retoatodosloscristianos/fraudeviii.msnw?action=get_message&mview=0&ID_Message=6323

La evidencia de Plinio el Joven: http://groups.msn.com/retoatodosloscristianos/fraudeviii.msnw?action=get_message&mview=0&ID_Message=6373

Referencias:

The Jesus Myth - G. A. Wells - 1999 - http://www.amazon.com/exec/obidos/ASIN/0812693922/102-1799507-3203334

Deconstructing Jesus - Robert M. Price - 2000 - http://www.amazon.com/exec/obidos/tg/detail/-/1573927589/ref=pd_sbs_b_3/102-1799507-3203334?v=glance&s=books

The Jesus Puzzle - Earl Doherty - 1999 - http://www.amazon.com/exec/obidos/tg/detail/-/0968601405/ref=pd_sim_books_1/102-1799507-3203334?v=glance&s=books (hay una versión en castellano en línea aqui: http://www.geocities.com/torosaurio/JesusPuzzle/jesus.html )

Catholic Encyclopedia: http://www.newadvent.org/cathen/01601a.htm

Por Diego Romero,