La Página de DriverOp

Y se hizo la luz.

El país al que me referiré lo llamaremos “Be” y a sus habitantes beínos. Es un país no muy frío ni muy caliente situado en algún lugar de Sudamérica y que arrastra toda la tradición latinoamericana, herencia española e idioma castellano pero también no es muy diferente al resto de los países de esa región del mundo. Tuvo un inicio traumático, un montón de desavenencias políticas, tuvo dictaduras férreas y un largo historial de tropiezos económicos incluida una gigantesca deuda externa con los países centrales. Eso sí, no tuvo guerras con sus vecinos y ni enemigos declarados.

Su población es poca comparada con su territorio pero mal distribuida, concentrados principalmente en las costas del océano (sea el Pacifico o el Atlántico, eso no tiene importancia). Sus riquezas son principalmente agrícolas por tradición mas no por sus recursos naturales que son vastos y muchos inexplorados. Digamos objetivamente que a Be no le falta nada pero no le sobra mucho, ¿cuál es su ventaja?, ninguna, no es un país aventajado en algo económicamente hablando. Su población sufre lo que sufre cualquier otro país de la región, índices de pobreza alarmantes, desocupación masiva, desorden económico, oligopolios enquistados y sobre todo ese cáncer que es la deuda externa adquirida fraudulentamente.

Be es democrático, tiene algunas décadas de tradición en ese sentido luego de un período turbulento. Ya hay una generación de beínos jóvenes que nunca vivieron en un régimen militar pero las viejas políticas de enfrentamiento absurdo de ideas irreales y casi nunca patrióticas hacen que la vida política de Be siga teniendo un montón de vicisitudes que hacen que el país simplemente se mantenga estancado mientras el mundo le pasa por arriba; aún así hay algunos visos de esperanza para lograr un país orgulloso de sí mismo, dueño de su destino y pacifico para sus habitantes.

Supongamos que estamos en el año 2005, hay elecciones a presidente en Be, hay dos partidos mayoritarios de los que saldrá el futuro presidente de Be. Llamemos a un partido M y al otro F. F es de derecha, o por lo menos así lo ha sido en los últimos tiempos aunque en sus inicios parecía perfilarse como un partido socialista con el paso del tiempo se volcó a la derecha, su candidato, Fernández, es un tradicional referente del partido F, es un conservador que quiere reflotar viejas ideas, ajironadas a los tiempos que corren, o al menos ese es su discurso, sus posibilidades son serias ya que tendrá que reemplazar a un presidente del partido contrario que no ha tenido una gestión feliz, de hecho el balance final de esta gestión saliente no es de ninguna manera positiva, no ha sabido encaminar las cosas en una larga recesión económica que ya lleva una década y media, se podría decir que su gestión fue intrascendente, la gente no está contenta con el actual presidente y muchos quieren un cambio y Fernández les está diciendo lo que quieren oír. Pero no todo es bueno en F, hay alguna disidencia dentro del propio partido que provienen del ala centrista del mismo y algunos disidentes de esta ala tienen mucho peso político y ocupan lugares clave en el congreso. Si Fernández ganara las elecciones no solo tendría oposición del partido contrario, que se da por descontada, sino también dentro del propio.

Por otro lado M tampoco está exento de problemas, su candidato, Martines, debe sacar de la ineficacia la gestión del presidente saliente. M es un partido ambiguo, de a ratos derechista, en otros de izquierda. Este partido está fragmentado sin llegar a tener muchas caras. Uno de los problemas que tuvo el presidente saliente es haberse quedado sin mucho apoyo de su propio partido y es por eso que Martines, en su discurso preelectoral, aboga por la unidad partidaria para poder gobernar.

Pero esta no es toda la historia de esta carrera por la presidencia. Como en toda actividad política siempre hay componentes ocultos, lobby, intereses altamente influyentes que nunca dan la cara sino que actúan bajo la superficie, sino, no se explica cómo un país como Be esté como esté. A este respecto los beínos tienen un refrán: “detrás de cada político, hay un ejercito de estafadores” y este caso no será la excepción. Tomemos el ejemplo de Fernández, un político de raza que parece tener un discurso coherente pero que en el fondo responde a intereses extranjeros. Su campaña electoral fue orquestada desde las empresas que pretenden un estado ventajoso para ellas sin importar demasiado el bien estar general, no hay ciudadanos, hay clientes es el lema. Fernández hará todo lo posible para aparecer como el Mesías de la clase media trabajadora pero una vez instalado se dedicará a permitir que las empresas exploten a mansalva todo lo que puedan, ese es el pacto secreto que ha firmado Fernández, pero ¿por qué él y no Martínez?, porque Martines es como su partido, ambiguo, sin un discurso claro, es poco confiable desde el punto de vista de los intereses económicos, mientras que Fernández es casi una apuesta segura.

Martines no está exento de pecados, él también tiene sus negociados, especialmente con la banca privada pero como es un poco más nacionalista, si es que algo hay que rescatar como claro en el discurso de Martines, su promesa es permitir libertad de acción a las financieras pero a diferencia de su adversario político esto es una simple promesa, no un pacto de fidelidad. Y no es la única. También tiene promesas qué cumplir con otros sectores menos importantes pero que en su conjunto no tienen más peso que el pacto hecho por Fernández. Además como nadie lo ve como un claro ganador no lo toman muy en cuenta a la hora de comprar favores políticos. Así están planteadas las cosas en Be.

Y las elecciones se llevan a cabo y para sorpresa de muchos Martines es el ganador aunque por poco margen. Por supuesto que hubo denuncias de fraude, acusaciones cruzadas y todo tipo de denuncias para invalidar lo que sucedió, ninguna progresó y al final Fernández admitió la derrota. Martines es el nuevo presidente de Be. La gente se resignó diciendo que por lo menos sabemos que las cosas van a seguir como están. Algunos no se explicaban por qué la gente sabiendo cómo fue la gestión anterior volvió a elegir a un mismo partido, otros decían que la gente ha madurado y que ya no vota a partidos sino a personas y Martínez mostraba una figura más humilde que Fernández, que sus propuestas eran más realistas, que el presidente anterior no había hecho las cosas tan mal después de todo, en fin, multitud de conjeturas, la realidad es que Martínez es el nuevo presidente.

La historia comienza mucho antes de este hecho histórico. Cuatro décadas atrás Martines era un cándido y fervoroso estudiante de derecho en una universidad estatal que intercalaba sus estudios con la actividad política. Como todo joven estaba convencido que lo mejor es lo que estaba por venir y él sería parte de ese cambio revolucionario y benigno para todos, principalmente él creía en la justicia y por eso estaba cursando esa carrera. Cierta vez, siendo parte del poderoso centro de estudiantes de la universidad, estaba trabajando en tareas propias del centro cuando conoció a otro estudiante, un tal Morales, que se presentó ante él porque había sido elegido como delegado de su curso. Morales estaba estudiando Ingeniería Física y no tenía intención alguna de seguir una carrera en la política pero como el puesto le cayó sin pedirlo ahí estaba, frente a Martines.   Martines lo puso a hacer cosas varias, ninguna de verdadera trascendencia y eso no es lo importante, lo importante es la amistad que surgió en ellos, una amistad un poco fugaz si se quiere pues no duró mucho, apenas unos meses pero que será de capital importancia para la historia de Be. Lo cierto es que Morales de esa relación aprendió que la política es necesaria y que puede ser una herramienta valiosa y que los políticos son herramientas sociales y como tales pueden ser usadas para bien o para mal. Y Martines aprendió algo que no figuraba en ningún manual de ciencias políticas: la ciencia cambia a la sociedad de manera profunda.

Cada cual siguió su camino, cada uno forjando su destino. Morales se recibió con honores y emigró al extranjero llevado por el ámbito académico porque estaba más inclinado a las ciencias experimentales que a la aplicación práctica de las mismas, y Martines escaló en la estructura partidaria y de gobierno, fue secretario de un senador, luego diputado de su provincia, luego gobernador de la misma, más tarde senador nacional y por fin presidente de la nación, en el medio sufrió persecución política que lo llevó a refugiarse en el extranjero para escapar del horror de una dictadura militar. Allí Martines se reencontró con Morales en la universidad donde este último ejercía su ciencia al frente de una cátedra acorde con sus estudios. Solían juntarse con otros beínos exiliados en un club formado para tal propósito esperando que el régimen cayera algún día, en esas reuniones informales ambos intercambiaron más ideas acerca de cómo debería ser el destino de su patria. Pronto se formó una relación de respeto mutuo entre ambas personas.

Finalmente el régimen cayó y la democracia volvió para quedarse y Martines regresó a Be para continuar su carrera política mientras que Morales regresó a su laboratorio y sus estudiantes pero nunca perdieron contacto entre ellos, la relación de amistad perduró, aunque muy esporádicamente, se enviaban cartas que no eran más que intercambio de opiniones políticas muy personales pero que en el fondo dejaban ver la mutua admiración que sentían el uno por el otro.

Martines creía que alrededor de él se formaban círculos de personas, los llamaba su “círculo de poderes”, al centro estaba él, e inmediatamente estaban las personas en las que él tenía absoluta confianza que eran más bien pocas, luego venían otras más formando círculos concéntricos que cuanto más alejados de él estaba el circulo más gente lo componían y menos influencia tenía él sobre esa gente. Este pensamiento lo llevó a seleccionar muy cuidadosamente las personas que incluía en sus planes políticos y sobre todo buscaba diversidad de opiniones, creía que en la variedad estaba la virtud, es así que además de Morales también tenía amistades en diversos ámbitos, incluso entre los militares. Cada vez que se le presentaba un problema él siempre recurría a todos para pedir su opinión, no solo a los expertos en la materia y por supuesto que la decisión final siempre la tomaba él pero ponía en la balanza todas las opciones posibles, cuantas más mejor. Esto no le aseguró el éxito siempre, claro está, pero ese pensamiento le permitió al menos reflejar una imagen de persona abierta y dispuesta a escuchar a todos por igual y sobre todo ser justo a la hora de tomar una decisión. Así fue cómo obtuvo el apoyo necesario para presentarse como candidato a presidente y es muy posible que ese haya sido el motivo por el cual ganó la elección, por ser inclusivo, tolerante y justo pero a la vez firme en sus decisiones y dejando en claro que si bien a veces no concordaba con lo que algunos pensaran por lo menos no podían acusarlo de nunca haberlos escuchado.

Hacía tiempo que Martines meditaba sobre la decisión de ser candidato a presidente. Ser presidente de su país es el objetivo de cualquier político pero Martines no veía las cosas del todo claras, sabía lo que quería pero no hallaba la formula para lograrlo, sabía que había esperanza pero él no encontraba esa en la cual creer firmemente y lograr concretarla sea como sea. Varias reuniones con su círculo interno más próximo le costaron convencerlo de que se presentara pero no fueron ellos los que determinaron que tomara la decisión de hacerlo. Todavía estaban lejos las elecciones primarias entre candidatos de su partidos para a su vez serlo en las generales. En un rapto de extrema confianza le pidió casi desesperadamente su opinión a su amigo en el extranjero, Morales, con estas líneas:

“Amigo, necesito una pista, necesito ese algo que me ayude a trazar un Plan Maestro que será el que traiga prosperidad a nuestro país y lo necesito para poder creer en él y poner todo mi esfuerzo”.

Morales le respondió con algo que a él mismo le parecía una locura “...apuesta por la ciencia, amigo, ¿recuerdas lo que te decía en nuestras épocas estudiantinas?, la ciencia es también un factor de cambio social...”

Martines no lo vio muy claro al principio pero su intuición le decía que algo de verdad había en ello. Luego de recibir la carta pidió hablar telefónicamente con Morales, Morales se sintió sorprendido por esto, no pensaba que el tema sería tan grave, ya habían intercambiado opiniones antes, mucho más comprometedoras y urgentes así que si esto era muy importante, tan importante como para merecer que Martines le llame por teléfono debe ser porque su amigo realmente tiene un serio problema. Conversaron largo rato hasta que por fin llegaron al tema concreto.

Martines dijo.

- Es que no comprendo bien qué quieres decir con cambio social, entiendo que el cambio social proviene de las ideas pero no entiendo cómo la ciencia puede ser una ideología social.

- Opino, amigo Martines, que tu piensas así porque piensas como político que está acostumbrado a estudiar ideas políticas clásicas. Lo que yo te propongo quizás no es una idea política estrictamente hablando pero mira. Ponte a pensar en esto, yo hace mucho tiempo he presentado una teoría revolucionaria en el campo de la física que no he podido probar por falta de interés académico pero que de concretarse sería no solo revolucionario para la ciencia sino para la sociedad.

- ¿Qué teoría es esa?

- La fusión fría.

- ¡Ah, sí!, ya me habías hablado de ella.

- Así es. Mira, el mundo moderno se mueve en base a bits y genes, ya no existe eso de los caños y el ferrocarril, eso es anticuado, es lento, en Be todavía siguen pensando en esos términos y cuando queremos esas “modernidades” las vamos a buscar afuera cuando podríamos haberlas creado nosotros mismos y vendérselas a ellos. Allí mismo, ahora mismo, hay en Be gente muy capaz que puede crear cosas que pueden resultar revolucionarias para la sociedad nunca nadie en Be apostó por ellos ¿por qué no lo haces tú?.

- Sí, la inversión en ciencia, tenía pensado incluirla.

- No, no se trata de eso, es mucho más que dinero, es acción política, amigo, es facilitar las cosas para que la gente que tiene una idea la pueda concretar. Toma ejemplos de otros países y verás.

Cuando Martines colgó el teléfono tenía más dudas que certezas pero tenía algo, un rumbo y se quedó meditando el asunto, al cabo de unos minutos todo su plan tenía una forma. Había encontrado lo que estaba buscando: el Plan Maestro.

Inmediatamente llamó a uno de sus asesores para que convoque a un tal Domínguez, un científico que estaba al frente de la comisión estatal de investigaciones científicas, una obscura repartición oficial encargada de la investigación en ciencias experimentales que siempre tenía un presupuesto reducido, no se la consideraba como central. También convocó a su gente más cercana, a su círculo más íntimo para anunciarles que ya tenía una decisión tomada acerca de presentarse a la carrera por la presidencia. El apoyo de esta gente la daba por hecho pero había que convencerlas. Al contrario de lo que uno puede pensar ese grupo de gente, muy influyente por cierto, solo contaba con un político de carrera como Martines, el resto tenía poco que ver. Había un general del ejercito, un empresario local ligado a empresas de telecomunicaciones, un senador – el único político –, el rector de una universidad privada, un filósofo izquierdista que fue otro de los exiliados junto con él y su médico personal. Realmente era un grupo muy heterogéneo pero todos habían acordado que todas las diferencias e intereses personales quedaran de lado cuando se reunían, cabría pensar que aquello era como una especie de logia o secta ultra secreta que más allá de sus diferencias tenían algo en común: patriotismo sincero.

El general del ejercito por ejemplo era un militar de carrera que al contrario de la mayoría de sus pares no creía en la doctrina de la “seguridad nacional” ni en ninguna cosa que no fuera genuinamente patriótico, estaba convencido que Be obtendría la gloria solo con el apoyo de toda la sociedad pero era un pensamiento que no podía compartir con nadie más dentro del ejercito. Y por eso aceptaba discutir abiertamente con el resto de sus compatriotas.

El empresario era uno de la clase neo cristiana, creía en el poder transformador del capital pero también creía que sin felicidad social era imposible tener genuino éxito empresarial. El bienestar incita a comprar, era su máxima.

El senador era del mismo partido que Martines pero era un desertor del otro partido, lo hizo al darse cuenta que en aquél partido las cosas no son claras. Por sobre todo él era un intransigente con la honestidad, él creía que un político debía ser ejemplo vivo de honestidad y transparencia, debido a esto o a pesar de esto su carrera no fue tan brillante como la de su amigo Martines pero él era valioso porque provenía del ala disidente del partido F y aún conservaba algunos contactos.

El rector de la universidad podríamos decir que era un verdadero educador, estaba convencido de que sin educación no se puede construir nada beneficioso, si bien no estaba en el lugar que le gustaría albergaba la esperanza de que estando dentro del grupo de Martines podría influir decisivamente según él pensaba y no era otra cosa que educar, transmitir conocimientos a todo el mundo y con las menores restricciones posibles.

El filósofo era el guardián de las clases bajas, creía que sin el apoyo de las mayorías nada sería posible, que el pobre no debía resignarse a serlo siempre pero que si quería progresar debían unirse y luchar tirando todos para el mismo lado.

Por último el médico provenía de la clase social alta, su vocación no era la medicina precisamente, podría decirse era un político frustrado pero le faltaba carisma para serlo completamente. En su profesión estaba en contacto directo con lo más graneado de la alta sociedad de Be. Calló dentro del grupo por haber demostrado una lucidez y una inteligencia admirable además de un patriotismo poco común dentro de la clase alta.

Nadie podría sospechar nunca que estas personas conformaran un grupo fuera de ellas mismas, de hecho había gente del propio partido, muy cercanos a Martines que no tenían ni idea de que él tuviera estas relaciones y esto gracias al propio Martines que se cuidaba de hacer trascender esta relación. Este era su grupo interno. Cuando les expuso el esqueleto de su plan cada uno emitió su opinión pero todos estuvieron implícitamente de acuerdo desde un principio porque el plan se basaba en una idea primordial: patriotismo, haga lo que se haga iba a salir de Be o de sus países amigos comenzando con sus vecinos fronterizos, nada se le iba a pedir prestado a nadie para que no hubiera forma de que alguien les reclamara nada.

Aún así todo era muy endeble, faltaban muchas cosas por hacerse antes de que el plan realmente se pusiera en marcha. Martines aún debía ganar las internas de su partido y si lo hacía aún le restaba una seria confrontación electoral por la presidencia pero al menos Martines tenía un plan al cual ceñirse.

Lo próximo que hizo fue hablar con Domínguez, concretamente quería saber su opinión sobre eso que Morales le había dicho acerca de la fusión fría. La conversación se desarrolló más o menos así.

- Mire, Domínguez, he decidido presentarme para la carrera por la presidencia de la nación. Quizás usted no sepa que tengo amistad con un colega suyo, el Doctor Morales.

- Sí, le conozco, es un gran amigo mío.

- Verá. Hace poco conversaba con él y me comentó algo acerca de lo que ustedes llaman “fusión fría” y me gustaría saber de qué se trata eso.

- Ah, bueno, se trata de una teoría en la cual ...

- Espere. No me he expresado bien, conozco la teoría en sí, lo que quiero saber es si es posible o no.

- ¡Ja!, eso no lo sabemos aún. Esto ha sido una discusión muy acalorada con nuestro amigo mutuo el Doctor Morales, él cree tener la forma de cómo hacerla y casi nos agarramos a las patadas por eso pero al final me ha convencido de su idea y yo también creo que es posible bajo la forma que lo expresa él. ¿Por qué lo pregunta?

- ¿Y qué necesita para probar el método de Morales?

- Dinero... je, mucho dinero creo yo.

- ¿Cuánto dinero?

- Mm., no sabría decirle concretamente pero ciertamente mucho más que el presupuesto que mi secretaría tiene. Verá que para hacer una investigación seria y completa en ese campo se requiere una infraestructura especial con la cual no contamos en este momento, además tendríamos que prescindir de la ayuda externa porque este tipo de investigación está muy cercano a las armas atómicas, usted me entiende.

- Sí, claro, claro... ¿y qué me dice de los intereses económicos?

- ¿Se refiere a las petroleras?

- Sí.

- Ese es otro problema. ... Realmente me sorprende mucho que usted se interese en esto. En mi secretaría los colegas están convencidos de que aquí no se puede hacer ciencia porque las empresas los presionan a ustedes para que no se haga.

- Estoy al tanto de eso. Pero créame que ese no es mi caso. No respondo a intereses económicos extranjeros.

- Me va a disculpar, Martines, pero yo he aceptado el ofrecimiento del Presidente para estar al frente de esta secretaría porque estoy convencido de que si yo no hago algo por defender la actividad científica en este país pronto vamos a tener que importar científico también.

- Domínguez, le propongo un trato.

- ¿Dígame?

- Soy político, y usted sabe que en esto de la política se juega a quién le debe favores a quién. Quiero deberle un favor a usted.

- ¿Qué necesita?

- Necesito que con la mayor discreción posible me prepare un informe acerca de todo lo que se necesita para poder montar una investigación sobre fusión fría.

- Está bien.

- Y le prometo que cuando llegue a la presidencia, si es que lo logro, me acordaré de usted y en especial de su secretaria.

- No se preocupe, se lo recordaré por si se olvida.

A las pocas semanas recibió el informe. Martines, convocó a su otro círculo interno, el de sus asesores políticos y partidarios para redactar un plan de gobierno, en este caso se dejó llevar por la marea política, como siempre había sido pero esta vez las cosas iban a ser diferentes porque él pensaba engañarlos a todos. Cuando llegue a la presidencia él implementaría su plan y no este que estaban armando y que sabía que era más de lo mismo. Pero por lo menos pudo influir de tal manera que pudo ganar más adeptos a su figura y que le responderían por mas que se “desvíe” de del plan de gobierno. Entre ese plan estaba incluido su futuro gabinete el cual le debía una lealtad especial y que serían los tenientes de su ejercito de gobierno.

El resto ya se los he contado. La carrera preelectoral duró un frenético año antes de las generales, y luego los meses de transición donde las jugadas políticas estuvieron a la orden del día. Finalmente llegó la asunción oficial y Martines esta vez sentado en el escritorio presidencial en la primera hora del primer día de su gobierno llamó al secretario presidencial y le hizo redactar un decreto el cual aumentaba al doble el presupuesto para la secretaría de investigaciones científicas de la nación. Ese fue su primer acto de gobierno.

Domínguez no entendió muy bien la jugada política que Martines quería emprender. Fue confirmado en su cargo a pesar del cambio de gobierno y su presupuesto se duplicó, por supuesto que esto le cayó muy bien porque junto a sus asesores de su secretaría ahora podría disponer de nuevo material que necesitaba a sus investigaciones además de elevar un poco los magros sueldos de la gente a su cargo, que no era mucha pero él consideraba que se lo merecían. Las cosas transcurrieron sin novedad alguna durante un mes, Martines no hizo más que continuar casi la misma política que su predecesor pero al cabo de un mes las cosas se empezaron a mover para poner en práctica el Plan Maestro.

Un día se apersona un enviado del presidente trayendo una carta manuscrita para Domínguez en la que se le informaba de una reunión oficial que se llevaría a cabo en la casa de gobierno y que él especialmente debía estar presente. Así lo hizo.

Esa reunión fue el puntapié inicial de todo el Plan. Allí estaban todos los del circulo interior de Martines, se le informó que esa era una reunión del más alto secreto y que no debía por ningún motivo comentar los detalles de la misma a ninguna persona. Se le reveló que el Gobierno había decidido iniciar la investigación seria para lograr la fusión fría y que se desviarían fondos secretos para que tal investigación se realice. Para encubrir la operación se montará un plan paralelo en donde la secretaría supuestamente daría apoyo a una universidad privada para montar un laboratorio de tecnología nuclear. La universidad no sería otra que la del rector que ya les comenté. Para tal fin el Gobierno convocaría al Doctor Morales para que se una al proyecto (este ya había dado su consentimiento). La operación incluía otros detalles como la seguridad ante posibles filtraciones extranjeras. La experiencia de otros países les decía que había que tener mucho cuidado y no subestimar los intereses de las potencias extranjeras, para ello el Presidente había movido al general del ejercito a un puesto clave dentro del organismo estatal de inteligencia y él se haría cargo personalmente de encubrir todo lo que fuera necesario. A su vez el senador impulsaría proyectos de ley desde el parlamento para definir una política que iba en dos frentes distintos, uno plantear la necesidad de obtener independencia en materia de producción de energía y, además, mover sus contactos políticos para que otros legisladores se preocupen por este tema; en el otro frente el Presidente desde su puesto y a través de sus ministros impulsarían una agresiva política de promoción industrial a la que llamarán “plan de reconversión productiva” tendiente a lograr dos cosas: facilitar la creación y desarrollo de industrias de alta tecnología privadas nacionales, y, facilitar que las industrias primarias actuales se reconviertan a industrias de productos elaborados con valor agregado en vez de solo procesadoras de materia prima. Martines estaba convencido de que el esquema reinante, el cual consistía en producir materia prima que era exportada al exterior para que se las devolvieran manufacturadas, debía cambiar. El empresario en telecomunicaciones sería el delfín político que instalaría el debate dentro del empresariado nacional (nunca extranjero) de que esa reconversión industrial era necesaria. Esto daría la impresión de que la iniciativa estaba dada por el empresariado y que el gobierno solo estaba atendiendo a ese pedido.

Paralelo a todo esto estaba la cuestión diplomática. La relación con los países amigos. Lamentablemente en el grupo no había nadie que estuviera en un punto clave para manejar ese tema así que se convocó a un diplomático de carrera que no estaría al tanto del Plan Maestro y que por eso no estaba presente en esa reunión inicial porque el tema de las relaciones externas no era importante dentro del plan, al menos al principio. El tema más urgente en ese sentido tenía que ver con la deuda externa, la cual debía seguir siendo un cáncer por el momento hasta que vinieran tiempos mejores. La diplomacia debía moverse en dos direcciones: estrechar las relaciones con todos los países amigos hasta formar un frente común con el cual hacer peso a las demandas de los países acreedores rechazando y ofuscando lo más posible las exigencias de los organismos de crédito internacionales, la segunda dirección era mantener el status quo, es decir, mantener lo más posible la neutralidad en todo asunto de orden mundial tratando de evitar todo tipo de confrontación con cualquier país por insignificante que parezca, en pocas palabras pasar desapercibidos internacionalmente hablando. Aquí la opinión del filósofo sería el componente externo al Gobierno que influiría a favor de esta política actuando solapadamente con el empresario y su red de telecomunicaciones que incluía medios periodísticos masivos.

Solo faltaba el tema históricamente central de Be, la economía diaria. Martines contaba con un ministro de finanzas bastante competente pero tenía ideas propias que si bien no entorpecían el Plan podrían poner nerviosos a los acreedores extranjeros y, sobre todo, a las transnacionales, no había forma de controlarlo directamente sin que tal control pasara desapercibido pero había una solución, frenarlo para mantener el orden de cosas de ese momento lo más posible. El orden de cosas beneficiaba ligeramente a las transnacionales y a los capitales extranjeros los cuales eran dueños de casi toda la economía privada de Be en detrimento del bienestar social de los beínos, el costo político debía recaer sobre el Presidente y Martines lo aceptó pero no al punto de hacer fracasar todo el Plan, por eso era imperativo no cambiar mucho las reglas de juego que el anterior gobierno había establecido a duras penas. Martines sabía que ese estado de cosas podía hacer estallar a la sociedad beína, acuciada por el desempleo y la pobreza así que su política debía hacer algo al respecto y eligió hacerlo mediante un asistencialísmo encubierto, tapando baches donde quiera que surgieran, como el sector de la salud pública, educación y cultura. Jugando al gato y al ratón en el tema de los derechos de los trabajadores y de los pensionados. En definitiva, pedirle a los beínos un último esfuerzo ya que si el Plan resultaba todo su esfuerzo sería recompensado.

Luego de esta reunión Domínguez salió convencido. Domínguez no tenía mente de político, era más bien justiciero pero ante todo razonable. Sabía que él estaba justo en la punta de lanza del Plan y le había quedado claro que esto no era un juego sino un acto de entero patriotismo, se sintió, luego de escuchar a los otros hombres, que lo que harían sería Historia.

El Plan se implementó de inmediato. Morales regresó al país luego de que los convenios entre la universidad y la secretaría de ciencias fue firmado – y que pasó desapercibido para el público en general – se desviaron los fondos necesarios, se licitaron las obras de construcción, más científicos fueron traídos desde el exterior o tomados de otras universidades (Be contaba con una larga tradición en ciencias físicas), se crearon los cuerpos interdisciplinarios y se empezó a trabajar en la hipótesis de Morales. El general se instaló en su puesto y creó una subsecretaría a la cual llamó SPIN: Servicio de Protección de Intereses Nacionales que se encargaría del contra espionaje en torno al Proyecto Puma y no solo eso. El SPIN respondía directamente al Presidente, saltándose todos los canales burocráticos. De hecho el general no escatimó – y no le faltaron los fondos – ningún recurso para lograr la máxima seguridad en torno al tema, incluso instaló un teléfono directo entre Domínguez y el Presidente con todas las medidas de seguridad pertinentes. De hecho muy pocas personas conocían desde el principio el propósito final del Proyecto Puma, solo aquellos que estaban directamente involucrados en el proyecto, no más de 20. Los propios agentes de SPIN asignados a la tarea de proteger el secreto no sabían qué era lo que estaban protegiendo, eran agentes seleccionados personalmente por el general y reclutados de los cuadros militares, policiales y civiles que según la opinión del general tenían su más absoluta confianza por ser personas patriotas y celosas de su trabajo además de haber sido probados en eficiencia y obediencia, había entre ellos toda clase de gente, incluso un joven de 20 años (un experto en informática) y un comisario a punto de retirarse con más de 30 años con gran experiencia en investigaciones criminales. Todos ellos eran la elite del cuerpo de inteligencia.

Las personas involucradas en el Proyecto Puma eran alrededor de 300 y como dije solo un puñado de ellos sabían del objetivo final del mismo, al resto se les hizo creer durante mucho tiempo que lo que estaban haciendo era tratar de desarrollar un reactor de fisión experimental con fines meramente civiles. Es por ello que se cuidó muy especialmente de no hacer intervenir en ningún momento a ningún militar en el tema para no levantar sospechas en las potencias extranjeras.

Morales y Domínguez resultaron ser un dúo científico extraordinario, uno era el teórico, el otro el práctico y contaban con ellos un equipo formidable de primer nivel académico aunque con poca experiencia pero muy motivados en sus tareas, tanto científicos como técnicos estaban orgullosos de lo que estaban haciendo sobre todo porque veían que estaban logrando cosas sin necesidad de recurrir a expertos extranjeros. La propia construcción de los laboratorios fue hecha por una empresa nacional. Es que la corrupción a veces funciona de manera positiva. Cierto es que la inversión para la construcción del laboratorio no era mucha pero había que conseguir que la misma quedara en manos de una empresa nacional y la misma se logró facilitando desde el propio Gobierno que los funcionarios adecuados fueran sobornados a favor de la empresa nacional que ofertó en la licitación... y dio resultado. Muchas cosas fueron hechas de esa manera. Martines estaba aplicando lo mismo que hacían las potencias extranjeras, el fin justifica los medios pero aquí el fin y los medios eran totalmente nacionales. SPIN tuvo mucho trabajo durante todo el proyecto, principalmente realizando actividades dudosamente legales como por ejemplo provocar el incendio de las oficinas de la empresa constructora para destruir los planos primarios de los laboratorios, así como sabotear algunas centrales telefónicas, que pertenecían a una transnacional, a fin de poder instalar centrales convenientemente modificadas para poder ser monitoreadas con tranquilidad. Nada detenía el accionar de los agentes de SPIN, su celo fue tal que no se salvó ni siquiera el Presidente de ser profundamente investigado en su pasado. El general se sonrió cuando se lo propusieron pero igual consintió en hacerlo porque por encima de todo estaba el Plan y Martines había sido bien claro y todos consintieron en ello: caiga quién caiga el Plan está primero.

Grandes fueron las vicisitudes de Martines sus dos primeros años de gobierno, llena de fracasos y de batallas perdidas. Tanto trabajo por hacer y tanto esfuerzo para que las cosas sigan igual. A propósito de esto una vez le comentó a su médico “esto es surrealista, ahora que soy el Presidente me parece más fácil sacar este país adelante que mantenerlo como está”. Pero el Plan estaba yendo bién. Las leyes necesarias para preparar el terreno a lo que se venía habían sido aprobadas, no sin sus respectivas modificaciones que a veces, en opinión del circulo interno de Martines, resultaron mas adecuadas que las originalmente planeadas.

Aparecieron problemas, por supuesto, pero del lado que menos esperaban, el propio pueblo. Conforme iba avanzando el gobierno de Martines, algunos focos de poblaciones mayoritariamente pobres causaron problemas y eso fue lo que causó más desazón en el Presidente. Hubo otros problemas, internos mas que nada, soportó la renuncia de uno de sus ministros de confianza y el constante enojo de su ministro de finanzas hasta el punto que la prensa especuló sobre una posible ruptura dentro del gabinete de ministros cosa que afortunadamente no sucedió. El otro foco de problemas eran los organismos de créditos internacionales por el cáncer de la deuda externa. Al principio de su gestión el tire y afloje de pagos y prestamos fue normal, siempre pagando y pagando pero la deuda siempre aumentando y aumentando, luego hubo un freno a esto. Causó presiones y críticas de todo tipo, turbulencia en los mercados de capitales pero una jugada maestra del ministro de finanzas calmó los ánimos. Pero no duró mucho tiempo y el Presidente tuvo que concederle libertad de acción al ministro quién implementó un agresivo plan de recaudación fiscal que causó mucha molestia en la gente pero al tiempo la gente comenzó a comprender que después de todo no era tan injusto lo que hacía, al menos no más de lo que ya era.

Así llegamos a un día del mes de Abril del 2007, tarde por la noche, Domínguez le había comunicado al Presidente que esa noche se llevaría a cabo la segunda prueba del reactor de fusión fría-no-tan-fría, como la habían bautizado los del Proyecto Puma. La primera preeliminar no había sido un total éxito pero no fue desalentadora, por lo menos la hipótesis de Morales no parecía estar errada y necesitaba ajustes, ajustes que demoraron un par de meses, hasta esa noche de Abril, la prueba duraría dos horas y sería una prueba a escala completa, si algo salía mal no se perdía gran cosa pero si salía todo como lo planeado sería un tremendo éxito. Vale aclarar que el complejo de laboratorios se hallaba emplazado en una zona desértica en el centro sur del país junto a un río y se había seleccionado ese lugar primeramente porque allí ya funcionaba una planta de procesamiento de agua pesada y luego porque todas las tierras alrededor de la misma eran terrenos fiscales. El complejo constaba de un edificio principal donde se hallaban los laboratorios principales, un edifico menor a un lado donde estaban las oficinas administrativas y un pequeño barrio residencial de unas 20 o 30 casas para albergar a los técnicos permanentes del complejo. La población más cercana se hallaba a solo 30 kilómetros pero era una ciudad más bien pequeña. Para llegar al complejo se debía ir por una carretera que es una de las principales de Be o bien mediante el aeródromo de la ciudad cercana. Visto así el complejo estaba aislado. Lejos de la capital y las otras grandes ciudades de Be.

El reactor, de pequeñas dimensiones, no requería grandes estructuras, dentro de una habitación de unos 250 metros cuadrados eran suficientes para albergar el reactor en sí, los sistemas auxiliares del mismo y la sala de control. Eso sí, debido al peligro de emanación de radiación de neutrones esta habitación estaba bajo tierra para ayudar a contenerla.

Martines decidió esperar el resultado de la inminente prueba en la oficina presidencial, estaban junto a él el general, su médico y el empresario pero el resto de su circulo también fueron informados. Mientras las pruebas se llevaban a cabo estas cuatro personas hablaron especulando sobre los grandes beneficios que les reportarían si todo marchaba bien. En el complejo Domínguez era un manojo de nervios pero no así Morales que era mas bien simpático pero calmado y reflexivo. A esta altura del proyecto todos los involucrados en él directamente ya sabían de qué se trataba todo, esto aumentó la cifra a 300 personas, todas habían sido advertidas de que el proyecto revestía carácter de secreto absoluto y no hubo filtraciones de ningún tipo gracias al férreo cerco tendido por los agentes de SPIN. La prueba comenzó a las diez de la noche y se desarrolló por espacio de 2 horas, llegado un momento entre las 10 y media y las 11 se produjo el milagro de la fusión fría-no-tan-fría donde una gota de hidrógeno se fusionó a temperatura relativamente baja con un isótopo de deuterio para formar dos átomos de helio y material residual entre ellos una gran cantidad de energía que fue catalizada en agua pesada. La fusión fría en sí no era un gran problema como ya habían comprobado en un experimento anterior – confirmando la teoría de Morales – el mayor problema residía en contener las radiaciones remanentes y este sería el éxito que estaban buscando. En su punto óptimo el reactor generó una energía de millones de electrónvolts suficientes como para igualar la mitad del consumo de energía eléctrica que Be consumía en ese mismo período de tiempo. La prueba fue un éxito como comprobaron después al analizar los datos obtenidos. Cuando Domínguez obtuvo los resultados finales, alrededor de las 12 de la noche llamó al Presidente y le comunicó la noticia en estado de euforia casi irracional que se transmitió de inmediato a las personas reunidas en el salón presidencial ¡el Plan estaba dando sus frutos!.

Domínguez elevó al Presidente un informe completo al día siguiente que causó un estado de éxtasis absoluto en Martines, ya estaba vislumbrando los grandes progresos que se derivarían de este singular logro. Empezando por el costo total del proyecto invertido hasta ahora, solo una cuarta parte de lo que hubiese costado construir una central nuclear de fisión y esto teniendo en cuenta todo el costo de desarrollo e investigación. La construcción de centrales de fusión más grandes, de mayor potencia que el primero y luego de ser optimizado en sucesivas pruebas darían una relación costo-beneficio varios ordenes de magnitud más grande que cualquier planta equivalente actualmente en uso. Pero no solo eso. Martines veía más allá aún, veía que se llegaría a un punto en el que la energía eléctrica sería prácticamente gratuita. Él ya había previsto todo esto. Durante sus dos primeros años de gobierno había estado apartando dinero para la construcción de por lo menos 4 centrales de producción basados en esta tecnología que aumentarían por 8 el caudal eléctrico de Be, suficientes como para desactivar todas las centrales térmicas e hidroeléctricas que tenían hasta ese momento y que estaban en manos extranjeras. Incluso iba más lejos. Al mismo tiempo que se desarrollaba el Proyecto Puma, había dado instrucciones a su ministro de educación para que se reformaran los planes de estudio y métodos de trabajo en las universidades nacionales cambiándoles de a poco todo el perfil que hasta ese momento tenían. Las había convertido en centros de investigación en tecnología. Al principio de forma tímida y casi encubierta pero ahora, después de esto ya no sería necesario encubrir nada. Las universidades se volcarían de lleno a crear centros especializados en ese tipo de investigación. La idea central era crear futuras empresas de alta tecnología que valiéndose de la energía barata reemplazaran totalmente el petróleo (controlado por extranjeros) y reconvertir a Be de un país agrícola en un país tecnológico, formando empleados altamente calificados trabajando en empresas cien por ciento nacionales que poco a poco desplazarán la mayor parte de las importaciones dejando de ser un país consumidor y dependiente a uno autónomo y exportador.

Todo este plan no estaba exento de peligros, el principal eran los países centrales. Cierto es que en ese momento otros estaban investigando el tema de la fusión nuclear pero con resultados mas bien escasos o nulos y la gran mayoría de científicos extranjeros pensaban que la fusión fría era un mito y nadie le prestaba atención seria, excepto Morales que fue uno de los pocos que expresó una hipótesis mas o menos plausible pero nadie le tomó en cuenta hasta ahora. Si se daba la noticia del éxito en este experimento los países centrales iban a caer como buitres a exprimir para provecho propio cualquier logro exprimiendo cualquier beneficio posible, previendo eso Martines se adelantó a todos y, en concordancia con los inventores Domínguez y Morales y su equipo de investigación, hicieron de esta tecnología legalmente como propiedad del Gobierno de Be la cual estaría legalmente prohibida vender a terceros países o a entidades privadas de cualquier naturaleza. Nadie podría copiar esa tecnología sin pagar a Be por ello. Para conseguir esto necesitaba sí o sí el apoyo de sus países vecinos y amigos. Pero aún así la noticia no se difundió, el secreto se mantuvo ahora más que nunca, aún no era el momento de irrumpir internacionalmente.

La siguiente fase fue más fácil que la primera. El Presidente “soltó” a su ministro de finanzas para que implementara cualquier plan económico que crea conveniente. Ayudado en parte por sus delfines políticos liderados por su amigo senador quien en reunión secreta con los disidentes de la oposición consiguieron un consenso de gobernabilidad, débil sí, pero suficiente como para darle soltura en su obra de gobierno. Esta vez el plan de reforma educativa se profundizó al punto de ser revolucionario, un cambio casi total que rompía con el esquema tradicional, acompañando esto una agresiva política impositiva de no-perdón a la evasión y a la corrupción dentro del estado que era hasta ese entonces endémica, para ello el general puso a disposición todos sus recursos literalmente espiando a los civiles pero con un propósito positivo que le ayudaría a los jueces acumular pruebas de delitos financieros, esta fue la noticia del momento, la primera plana de los diarios y medios periodísticos, casi todos los días se daban a conocer casos de corrupción monumentales dentro del gobierno y la opinión pública resaltaba la frialdad del Presidente al dejar hacer a la justicia sin interferir políticamente a favor de nadie, caiga quién caiga. También era noticia los juicios por evasión impositiva de grandes empresas tanto nacionales como transnacionales. Esto último causó inestabilidad política que pronto fue aplacada debido al pacto que se había forjado con la disidencia de la oposición y los políticos de la izquierda moderada. El pueblo vio con muy buenos ojos todo esto a pesar de la presión impositiva que les produjo. Una cosa ayudó a mitigar las protestas del pueblo, que los impuestos no aumentaros ni hubo más impuestos gravando más cosas sino que simplemente se quería hacer cumplir los que ya habían sido establecidos. La popularidad del presidente aumentó significativamente aunque no lo suficiente para asegurarle una reelección. Necesitaba algo más.

Cuatro meses más tarde Domínguez y su equipo le anunciaron al Presidente que en pruebas posteriores habían podido refinar la tecnología hasta el punto de hacerla viable para su uso inmediato. Simplificando y perfeccionando cada parte del sistema hasta dejarlo óptimo. Entonces comenzó el Proyecto Puma II, la construcción de dos reactores de fusión. El lugar seleccionado era uno a menos de 150 kilómetros del primero, muy cerca de una central hidroeléctrica que serviría a su vez como receptora de la energía generada. La construcción de la planta productora se hizo de forma encubierta, al principio como si fuese una inversión privada, luego como un centro de investigación patrocinada por una universidad estatal y una privada pero cuando fue obvio que no sería ninguna de esas dos cosas, debido a la denuncia de un grupo de ONG ambientalistas que aseguraban que se estaba construyendo una central nuclear de fisión, lo cual era en parte cierto, el gobierno tuvo que salir a admitirlo pero que no sería una planta nuclear común. Se tuvo que hacer intervenir más gente en el secreto para que cerraran la boca, los representantes de las ONG fueron hechas partícipes del secreto del logro alcanzado hacia casi un año, estos representantes, muchos de ellos científicos coincidieron en que la fusión fría-no-tan-fría era un beneficio terrible desde el punto de vista ambientalista pues los residuos de la misma si bien peligrosos no llegaban ni al uno por ciento de lo que supondría un reactor de fisión estándar. Se estableció un pacto de silencio con esas organizaciones hasta que se diera la noticia principal.

El primer shock fuerte a nivel internacional vino por otro lado. Un buen día y sin previo aviso el ministro de finanzas anunció que Be dejaría de pagar los intereses de su deuda externa y cancelaría todos los pedidos de crédito internacional antes solicitados, esto último porque ya no lo necesitaban, la agresiva política impositiva estaba dando resultados, lo que nadie entendía era lo primero. Los organismos de crédito internacionales no entendían el por qué de la cancelación. Luego se les hizo una oferta de pagos que consistía en la cancelación total de la deuda en “megacuotas”, seis en total, una por año y que la primera sería pagada inmediatamente después de firmar un acuerdo. Acompañando a esto se logró la integración económica con los países vecinos aunque si bien no era una apertura completa por lo menos incluía los temas que al gobierno le interesaban, especialmente el rubro de energía y servicios asociados así como manufacturas de productos tecnológicos, desviar la atención en otros rubros era muy fácil ya que sus vecinos eran igual que Be, es decir agrodependientes y los rubros menos importantes eran simplemente aprobados sin mayores negociaciones pero que a la larga serían de capital importancia para Be aunque sus nuevos socios comerciales fuesen engañados momentáneamente.

Así mismo el Plan de Reconversión Productiva, algo que parecía una cosa cargada de buenas intenciones mas que de hechos concretos empezaba a rendir sus primeros frutos. Las empresas industriales nacionales crecieron, especialmente en el rubro de electrónicos, informáticos y de siderurgia, no así en el de telecomunicaciones que aún no podían hacer frente a las gigantes transnacionales. Pero el camino estaba trazado, cientos de pequeñas empresas creadas con capitales nacionales aparecieron gracias al crédito barato para esos emprendimiento y a la promoción de parques industriales con ventajosas oportunidades de asentamiento, si bien lejos de los centros más poblados esto no era un problema ya que la gran mayoría de ellos no necesitaban sacar su producción al exterior, las reglas de juego claras dentro del país en términos impositivos y una creciente estabilidad de la economía hacían posible que esas empresas subsistieran vendiendo solo internamente y con calidad competitiva.   Este efecto se incrementaría sensiblemente en los próximos años.

Meses después, cuando el Proyecto Puma II estaba casi completado, el Presidente estaba a las puertas de una carrera por la reelección, los organismos internacionales de crédito aún no se decidían por la sorprendente propuesta de Be para el pago de su deuda externa, el Gobierno anunció al mundo el logro de la fusión fría. En un acto llevado a cabo en la sede administrativa de la comisión estatal de investigaciones científicas Domínguez hizo el anuncio ante la presencia de invitados de los principales centros mundiales de investigación del tema y el propio Presidente. La noticia hizo estallar al mundo, no solo como logro científico sino por todo lo que le acompañaba. ¿Be, un país insignificante, sin tradición científica reconocible había logrado la fusión fría y en cima estaba a punto de ponerla en producción? Imposible.

Tanto las instalaciones del Proyecto Puma como la planta Puma II fueron inmediatamente militarizadas y puestas bajo custodia del Gobierno, ahora esas plantas eran abiertamente propiedad del Gobierno, por supuesto que la comunidad internacional envió inspectores para comprobar que allí no se estuvieran fabricando armas de destrucción masiva y también fueron invitados todos los científicos que los otros países quisieron enviar para verificar que lo anunciado era verdad. De pronto Be estaba en el centro de la escena mundial, no solo para la comunidad científica sino para las multinacionales de energía que clamaban por detalles técnicos, todo esto les fue dado con cuentagotas, Be tenía a su favor la ventaja del tiempo y estiraría la ventaja lo más posible. El anuncio tenia como objetivo un golpe de efecto político, tanto dentro como fuera del país. Dentro del país la gente no comprendió al principio cuales eran las ventajas reales pero poco a poco el periodismo se encargó de enumerarlas, energía barata significaba beneficios inmediatos en la producción industrial, el reemplazo del petróleo por la electricidad generada con tecnología 100% nacional significaba un factor menos de presión ¡y uno muy importante! El nacimiento de toda una gama de industrias basadas en el uso de una energía ilimitada y barata elevaría el estándar de vida de toda la gente. Para hacer posible todo esto ya estaban las condiciones dadas, el cambio de política educativa había duplicado la cantidad de estudiantes universitarios de un 20% a un 40% del total de los alumnos egresados de la secundaria, y la gran mayoría de ellos estudiando carreras técnicas y científicas en vez de las humanísticas como era la norma antes del cambio, junto con la triplicación del presupuesto educativo en todo orden, era obvio que Be tenía las condiciones para reconvertirse de un país materia primista a uno que generara productos elaborados listos para la exportación.

Faltando unos meses para terminar el primer período presidencial de Martines la planta Puma II entró en producción, generando la mitad de la energía que Be necesitaba, como producto de esto muchas centrales térmicas basadas en petróleo fueron desactivadas, la demanda de combustible bajó y con él el precio del mismo, una reactivación económica genuina empezó a aparecer tímidamente. Al mismo tiempo el gobierno comenzó la construcción de la segunda planta llamada Águila 1.

Las elecciones volvieron a dar ganador a Martines por otros cuatro años, esta vez por cómodo margen, tenía a su favor el apoyo de la disidencia del partido F, la cohesión por mucho tiempo inexistente del partido M y de la izquierda moderada. Las consecuencias de esta reelección merecen un estudio aparte. Debido a la derrota del partido F que había propuesto un candidato del ala conservadora, la disidencia tomó el control del partido, ya no eran más la disidencia, pero ahora eran oposición amigable al Gobierno y el pacto de gobernabilidad se mantuvo. La estabilidad política de pronto fue una realidad y no un simple deseo. Ahora las políticas de Gobierno se harían por consenso y no por capricho de un solo partido. Esto se tradujo en fluidez y cohesión, y le dio más fuerza a la idea de estabilidad económica en la población que recibió este rotundo cambio como un acto de grandeza por parte de quienes lo lograron.

Y los resultados concretos no se hicieron esperar. Un año después. Be tenía dos plantas de producción de electricidad, habían sido desactivadas todas las plantas térmicas y muchas hidroeléctricas (dejadas solo como respaldo), y estaban en marcha dos más (Puma III y Águila 2) cada una de ellas más grande y mejores que las anteriores. El precio de la electricidad bajó un 90% impulsando la demanda, lo que se tradujo en más inversión en electrificación de zonas inaccesibles o en aquellos casos en que la gente de otra forma no podía pagarla. Comenzó a verse el fenómeno de la electricidad gratuita dada por los estados municipales a barrios desfavorecidos.

De pronto era más rentable producir bienes tecnológicos que agropecuarios y la inversión se volcó en ese ámbito. Una nueva camada de emprendedores surgió de las universidades que aportaron las ideas y mano de obra calificada para hacer de esta rama industrial un hecho. Los comercios empezaron a ver productos enteramente nacionales, desde la materia prima hasta el producto terminado pasando por la tecnología aplicada así como los capitales que la posibilitaron. Varios rubros dejaron de importarse debido a que era más barato producirlos localmente y en el caso de los alimentos también era más barato procesarlos y venderlos en el mercado local que exportar la materia prima y traer el producto elaborado. Cuando las multinacionales quisieron ser parte del negocio chocaron de frente con una inmensa cantidad de pequeñas y medianas empresas nacionales que ya habían absorbido parte del mercado local y estaba planeando irrumpir en el mercado internacional ayudados por los beneficios implementados hacia 3 o 4 años atrás sin que las multinacionales las objetaran (por parecerles golpes de efectos político), ahora las reglas de juego favorecían a lo nacional y ellos no supieron aprovechar el momento oportuno.

Ya que la electricidad era la energía del futuro todo invento o descubrimiento tendiente a aumentar su eficiencia era bienvenida, tal es el caso de un invento que causó una segunda revolución, quizás más profunda que la propia fusión fría. Un grupo de investigación de una universidad nacional inventó un acumulador decenas de veces más eficiente que cualquier batería de ese momento, el efecto fue inmediato y la primera aplicación práctica del ese invento impactó en el transporte. Y toda una nueva rama de la industria cambió radicalmente, la fabricación de automóviles, esto empujó la demanda de materias primas metalúrgicas y de los materiales sintéticos que a su vez son de por sí grandes consumidores de energía, energía que ahora era 100 veces más barata. Nacieron dos empresas nacionales que empezaron fabricando vehículos de transporte masivo, camiones y autobuses, con los camiones alimentados con energía muy barata los costos de desplazar mercancías que son parte importante en el costo final de esas mercancías se abarató, mas gente podía comprar más cosas elevando el nivel de vida. Finalmente le llegó el turno al transporte personal, autos eléctricos reemplazaron a los tradicionales de combustibles fósiles y este fue el primer producto genuino que Be exportó al mundo, adelantándose a todas las multinacionales del rubro y compitiendo con calidad y mejores beneficios a estas. Esta industrias como dije movió a otras más, el empleo se disparó, todas ellas requerían empleados capacitados que Be ya había formado de antemano por lo que el crecimiento económico fue sostenido convenciendo a todos los gobernantes de Be, sean del partido que sean, que la educación sería una de sus principales preocupaciones y la pequeña y mediana empresa nacional su gallina de los huevos de oro porque al cabo de unos años estos emplearían al grueso de la mano de obra. Ninguna de estas bonanzas eran artificiales, ninguna estaba sostenida por maniobras financieras sino que provenían de recursos genuinos. El Estado recaudó superavitariamente y en tres años estuvo al día en su pago de la deuda externa pero ahora, para contrarrestar la amenaza de la usura internacional tenía algo a su favor, el secreto de la fusión fría que la mantuvo como secreto durante más de 6 años amenazando con hacerla pública si no se cumplía con lo pactado con su deuda externa, esto es, congelar la misma a cambio del pago en “megacuotas”. Como la actividad económica se disparó, el Estado recaudó más con los mismos impuestos, incluso bajándolos a la mitad logró durante 6 años consecutivos recaudar lo suficiente para pagar la deuda y tener un resto para seguir funcionando. Es cierto que conforme el tiempo pasaba luego del anuncio del descubrimiento de la fusión fría los países centrales se embarcaron en una carrera por igualar el logro y que cada día estaban más cerca y es cierto que hubo transferencia tecnológica desde Be hacia esos países pero Be ya estaba pagando el grueso del capital de la deuda y los intereses ya no corrían, era inevitable que tarde o temprano, por más trabas y usura que impusieran los organismos de crédito Be iba a cancelar toda su deuda, tal como efectivamente ocurrió. Cuando eso pasó Be decidió compartir el secreto con sus socios comerciales los cuales ya estaban poniéndose muy nerviosos debido a que la balanza comercial venia siendo siempre favorable a Be porque Be exportaba mercancías muy baratas y de mejor calidad, además de energía excedente de las cuatro plantas hacia países vecinos, nunca a ellos, y así se hizo. Sus países vecinos comenzaron la construcción de plantas de producción de electricidad mediante fusión fría, la transferencia de tecnología asociada se hizo en secreto hasta que las plantas estuvieron en funcionamiento. Al final del segundo período de Martines, todos sus países vecinos estaban en plena reconversión económica y esto era necesario ya que empezaban a verse signos de efectos colaterales debido a la súbita prosperidad de Be como ser la inmigración de países limítrofes hacia territorio nacional, gente que huyendo de la pobreza de sus países veían mejores oportunidades en Be que en los países centrales y esto solo podía mitigarse haciendo de los países vecinos tan atractivos como lo era Be.

El caudal de inmigrantes extranjeros subió, es cierto, pero no tanto como para ser alarmante ni causar distorsión. Lo que sí sucedió fue la migración interna. Debido a que mucho antes del “milagro” de la fusión fría se concretara Martines había previsto la creación de parques industriales desperdigados en ciudades medianas y pequeñas en el interior del país sumado a que los puertos de ultramar perdieron importancia se produjo una fuerte desconcentración de los grandes centros poblados como la propia capital y otras ciudades circundantes. Esto fue notable. El 25% de la población se desplazó de un lugar a otro para asentarse en aquellos lugares donde la actividad industrial floreció. Esto se logró, como ya dije, creando zonas con condiciones favorables a la instalación de industrias de manufacturas y procesamiento y una progresiva descentralización del estado. Una ciudad en particular, ubicada en el centro del país fue elegida como el centro más importante en educación, se la eligió por ser nudo natural de comunicaciones terrestres, allí fue a parar uno de los ministerios que serian fundamentales, el ministerio de educación, y otro no menos importante, el ministerio de industrias.

Llegado al final de su segundo mandato y con la tranquilidad de haber puesto al país en marcha tal como lo había planeado hacia casi 9 años Martines comenzó la última etapa antes de retirarse definitivamente de la actividad política. Sentó las bases desde las cuales se haría la transferencia de la tecnología de fusión fría de manos estatales a privadas. Esto debía hacerse para no dejar estancada la tecnología y permitir que la competencia mejorara lo ya hecho. Envió a licitación la explotación y mantenimiento de las cuatro plantas en funcionamiento y la construcción, explotación y mantenimiento de dos mas para atender a la creciente demanda que se avecinaba.

Las elecciones para el presidente que sustituiría a Martines fue la elección más tranquila que se tiene memoria en Be, no hubo sobre saltos, no hubo grandes debates, ningún candidato con serias posibilidades de ganar difería mucho en su discurso, todos coincidían en lo básico, mantener y mejorar el camino trazado por Martines y sus asesores. Ganó un candidato del partido F, por si quieren saberlo, pero nada cambió. Be es hoy uno de los países más ricos y con mejor estándar de vida del mundo. Muchos opinan que es un país raro pues se mantiene alejado de los grandes temas mundiales. No tiene mucho poder internacional pero a Be no le importa eso pues no es un país con grandes ambiciones, solo tiene una: asegurar el bienestar de su gente, no necesita más que eso para ser un país feliz.

Por Diego Romero,